#JAUREGUI10

Era la tercera llamada, la primera fue a los 15, la segunda a los 20, la última hace casi 10 años, fue la más cruda y contundente señal de que la vida golpeaba sin piedad para recomponer un camino que llevaba hacia otro destino. Los médicos diagnosticaron una enfermedad irreparable y pronosticaron una prematura partida, sin embargo la vida jugo la última carta que me tenía guardada y a un corazón síncopado le volvió el ritmo alegro y andante a tempo para reiniciar una ruta de la cual jamás se debió haber desviado.

Dicen que en la vida naces dos veces, la primera biológicamente y la segunda cuando descubres para que naciste. Hace casi 10 años la música le devolvió la vida al cuerpo y el alma se alzó para emprender esta aventura. Las cosas no pasan por casualidad.

Después de 4 meses de recuperación en cama el teléfono retumbó desde el hemisferio sur, un periodista de Capital Federal de Argentina había encontrado en la red un “EP” que contenía las primeras cuatro versiones "Demo” producidas en mayo 2006 de lo que poco más tarde llamarían “FutRock” los medios masivos de todo el mundo. Aquel sueño de niño de cantar rock and roll frente al espejo ó con botes en el patio y escobas emulando Les Paul’s era puesto en un álbum con ahorros personales después de recibir múltiples negativas de hacer canciones de fútbol para el club al que había dedicado los últimos 6 años de mi vida como creativo publicitario, parecía que tenían otro destino y en lugar de ser cantadas por primera vez en las gradas del Tec, serían adoptadas por la ciudad probablemente más futbolera del mundo: Buenos Aires.

Ahí volví a nacer en mi segunda vida, en "La ciudad de la pelota" como le llamó Calamaro, y fue ésta la que le contó al mundo entero que un Mexicano acuñaba un nuevo genero musical que provenía de las entrañas de los potreros y las guitarras distorsionadas, de ahí vinieron programas de TV, videos en youtube, cantitos en los estadios y la internacionalización hacia Estados Unidos, América Latina, España y después de algunos pequeños destellos de gloria, volvía como extranjero al país que corresponden mis documentos oficiaes de personalidad, México.

El emporio de los medios amplificó mi breve carrera en el extranjero y El “FutRock” fue expuesto hasta el rincón más recóndito de México. Mis canciones formaron la alineación titular más recurrente de cualquier equipo o seleccionado nacional. Hablar de logros o anécdotas personales, sería hablar de más, eso le corresponde a cada persona con la que mi música ha podido cruzar, mucho o poco que haya podido tocarlos esa es mi misión encomendada antes de volver a respirar.

Aún con una industria musical en llamas y secuestrada por los billetazos que matan el talento, seguimos caminando cuesta arriba en esta difícil ruta, y seguiremos andando con el combustible que nos da cada pequeña batalla ganada.

Puedo seguir tocando y tocando mis guitarras, aprender a tocar mejor el piano, no dejar de tocar puertas para seguir avanzando, pero me queda claro que la vida me volvió a este sueño para tocar el espíritu de otras personas. Eso es lo que suena en cada latido de mi corazón cada día que me levanto.

Gracias por compartir el camino en estos casi 10 años de mi segunda vida.

Jáuregui.